2022
En 2022 escribí un libro. La felicidad, mi mejor amiga.
Lo escribí sola. Y sola quise venderlo también.
No sabía nada de marketing digital. Nada de páginas de venta, nada de posicionamiento, nada de todas esas palabras que he aprendido desde entonces y que, en aquel momento, sonaban a lengua extranjera.
Y detrás estaba el trabajo. Escribir, corregir, maquetar, traducir, construir, vender, responder, volver a empezar. Una sola persona. Veinticuatro horas al día, de las que aún había que restar las comidas, los hijos, el cansancio.
Renuncié.
No es una frase agradable de escribir. Es la verdadera.
Enero de 2025
Tenía decenas de títulos y miles de frases corriendo por mi cabeza. La idea de una editorial digital volvió a llamar a la puerta. Y con ella, la misma pregunta que en 2022: cómo lograrlo.
Pensé en la inteligencia artificial. No sabía nada de ella.
Asistí a una conferencia de Alégria, referencia de la IA en Francia. Me quedé con una sola palabra: Lovable. Una herramienta. Faltaba saber qué hacer con ella.
Después oí hablar de Claude. Un vídeo, en YouTube, lo decidió todo. Una sola frase: no le escriba a Claude como un desarrollador, ni como un gestor.
Así que hice como los niños. Usé mi curiosidad, mi audacia y mi intuición.
La aventura empezó ahí.
Lo que revelaron sus preguntas
Muy pronto no fueron sus respuestas las que lo cambiaron todo. Fueron sus preguntas.
De tanto que me preguntaran por qué, para quién, en qué momento, en qué cocina — me di cuenta de una cosa. Sabía exactamente lo que quería.
Durante dos meses asenté la carta de esta casa. Entrené la herramienta con todos mis escritos. Mi puntuación, mis silencios, mis frases cortas, mi manera de detenerme justo antes del final.
La línea que nunca crucé
Nunca hubo duda: Claude no escribiría mis libros.
Los títulos ya los tenía. Las frases ya las tenía. Lo que confié fue aquello que no sabía hacer: el marketing, la estructura, la técnica. Y con una condición no negociable — que mi voz fuera respetada.
Después se convirtió en mi traductor. Llevaba mis pensamientos a Lovable, que construye este sitio. A Genspark, que ilustra mis cuentos.
Lo que lee aquí
Todo lo que ve en estas páginas es único. Salido de mi imaginación. Creado enteramente a partir de mis ideas.
Las herramientas de inteligencia artificial me permitieron ponerle color y forma.
Para una madre de cinco hijos que aún tiene sueños, eso no tiene medida.
Aviso legal — Las obras de esta editorial se crean con la asistencia de herramientas de inteligencia artificial, bajo la dirección editorial de la autora.